LAS TECNOLOGÍAS DE AYUDA
INTRODUCCIÓN.
Recabando información sobre los términos utilizados para definir el campo de actuación de la atención tecnológica a las personas con discapacidad se han encontrado varios términos anglosajones tales como “rehabilitation technology”, “access technology”, “adaptative technology” y “assistive technology”. El desarrollo de todos estos conceptos y sobre todo el intento de paliar los costos que implica la eliminación de barreras y la adaptación de recursos estándar, ha hecho aparecer planteamientos más genéricos como el de “DISEÑO PARA TODOS”.
El concepto de TECNOLOGÍA DE AYUDA emerge como consecuencia del rápido desarrollo tecnológico que vivimos actualmente. Este rápido desarrollo de la tecnología puede derribar barreras pero también puede contribuir a crearlas, constituyendo diferencias importantes en el acceso a la información, comunicación y a la formación. Esta dificultad en el acceso a las TICs supone a la larga una barrera difícil de superar para las personas con algún tipo de discapacidad, ya que se ven impedidas a cumplir el derecho de experimentar y acceder a las nuevas tecnologías y desarrollar sus capacidades a partir de las mismas.
CONCEPTOS.
Las ayudas técnicas o tecnológicas según García Viso y Puig de la Bellacasa (1988) se definen como los utensilios para que el individuo pueda compensar una deficiencia o discapacidad sustituyendo una función o potenciando el resto de las mismas.
El término tecnologías de ayuda se utiliza para hacer referencia a todos aquellos aparatos, utensilios, herramientas, programas de ordenador o servicios de apoyo que tienen como objetivo incrementar las capacidades de las personas. Otra de las definiciones que aportan Cook y Hussey (1995) para definir el concepto de tecnología de ayuda es el referido a cualquier artículo, equipo global o parcial, o cualquier sistema adquirido comercialmente o adaptado a una persona, que se usa para aumentar o mejorar las capacidades funcionales de individuos con discapacidad, o para modificar o instaurar conductas.
Por otro lado, es necesario tener en cuenta que los tratamientos utilizados para las personas que necesitan adaptaciones o ayudas deben ser individualizados dado que cada aplicación tecnológica es una circunstancia única en función de la naturaleza y el grado de la discapacidad. No existen dos aplicaciones exactamente iguales.
Resumiendo, las tecnologías de ayuda más que un mero cúmulo de ayudas técnicas, son una tecnología como método de trabajo que persigue potenciar o compensar las facultades sensoriales, físicas o mentales de las personas con discapacidad.
CLASIFICACIÓN DE LAS TECNOLOGÍAS DE AYUDA.
Existen varias clasificaciones de las tecnologías de ayuda, sin embargo es necesario tener en cuenta que los continuos cambios que se producen de modo imparable en la tecnología de la información y de la comunicación hacen que los intentos por conseguir una clasificación concreta y global queden obsoletos. Debido a que existen muchos puntos en común dentro de las distintas clasificaciones propuestas por diversos autores se plantea sintetizar éstas en diez grandes áreas de trabajo (Alcantud y Ferrer, 1998, 1999, 2000):
Sistemas de habilitación, aprendizaje y entrenamiento: se incluyen todos los sistemas de feedback y biofeedback para el aprendizaje, entrenamiento e incremento de habilidades concretas de las personas con discapacidad.
Sistemas alternativos y aumentativos de acceso a la información del entorno: se engloban las ayudas para personas con discapacidad visual y/o auditiva que les permite incrementar la señal percibida o sustituirla por otro código.
Tecnologías de acceso al ordenador: englobarían todos los sistemas (hardware y software) que permiten a personas con discapacidad el uso de los sistemas informáticos.
Sistemas alternativos y aumentativos de comunicación: son sistemas pensados para personas con discapacidad que no pueden llevar a cabo o no poseen un lenguaje verbal de comunicación.
Tecnologías para la movilidad personal: se incluyen los sistemas para la movilidad personal tales como sillas de ruedas, bastones, adaptaciones para vehículos de motor, vehículos adaptados, andadores, etc.
Tecnologías para la manipulación y el control del entorno: son aquellos sistemas electromecánicos que permiten la manipulación de objetos por personas con alguna discapacidad física o sensorial. Por ejemplo, robots, dispositivos de apoyo para la manipulación de un ordenador, etc.
Tecnologías de la rehabilitación: todos aquellos elementos tecnológicos utilizados en el proceso de rehabilitación incluyendo prótesis y material de fisioterapia.
Tecnologías asistenciales: todos aquellos elementos tecnológicos y ayudas para mantener las constantes vitales o impedir un deterioro físico como colchones anti-escaras, alimentadores, respiradores, etc.
Tecnologías para el deporte, ocio, y tiempo libre: se incluyen todos los sistemas que permiten a las personas con discapacidad poder realizar una actividad de ocio p deporte.
Tecnologías para la vida diaria: hace referencia a los diferentes sistemas no incluidos en ninguno de los casos anteriores y que permiten incrementar el nivel de independencia y autonomía de las personas con discapacidad, como pueden ser las ayudas para la alimentación (vasos, cucharas o platos adaptados), mobiliario adaptado, elementos de la cocina adaptados, baño adaptado, etc.
MODELO DE INTERVENCIÓN.
Cuando se lleva a cabo la intervención con personas con alguna discapacidad es necesario tener en cuenta un enfoque de intervención llamado enfoque habilitador. Dicho modelo busca un doble objetivo: conseguir el máximo desarrollo de las capacidades y habilidades de las personas con discapacidad; y por otra parte pretende modificar el espacio físico, las prestaciones sociales y actitudes, conocimientos y habilidades de todos los miembros de la sociedad, con el fin de suprimir los obstáculos físicos, las barreras de comunicación y las actitudes desfavorables que limitan el crecimiento personal, la calidad de vida y el nivel de participación social de las personas con discapacidad.
Una de las herramientas de los enfoques habilitadores radica en la provisión de tecnología de ayuda compensatoria de la movilidad, la comunicación, la escritura, el control del entorno, el trabajo, y sobre todo en el desarrollo de estrategias de intervención necesarias para su uso en un contexto social. El modelo habilitador debe tener en cuenta tanto los recursos comunitarios como la formación de los profesionales.

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